viernes, 29 de julio de 2016

PENSAR EN AGRADAR A LOS DEMÁS.

LOS CRISTIANOS DEBEMOS DE AGRADAR A LOS DEMÁS.

Los cristianos a diferencia de los paganos, debemos demostrar nuestro amor al prójimo, pensando y haciendo el bien a los demás y no pensar solo en agradarnos a nosotros mismos o en lo que es nuestro. Veamos: Romanos 15:2  Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno,  para edificación. (Versión RV60).

Los cristianos maduros espiritualmente debemos de soportar las flaquezas de los débiles, especialmente de los recién convertidos para agradarles y ayudarles. Veamos: Romanos 15:1.  Así que,  los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles,  y no agradarnos a nosotros mismos. (Versión RV60).

Nuestro Señor Jesucristo, aun siendo Dios, no vino al mundo a agradarse a si mismo, sino siempre pensando en hacer el bien a los demás. Veamos: Romanos 15:3.  Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo;  antes bien,  como está escrito: Los vituperios de los que te vituperaban,  cayeron sobre mí. (Versión RV60). Hermano favor de notar que cualquier maldición que usted reciba por hacer el bien a los demás, Cristo la disuelve y le da a usted una bendición.

Los cristianos debemos de ser pacientes con los demás, demostrando siempre nuestra esperanza de salvación, y ayudando a otros que lo necesitan. Veamos: Romanos 15:4.  Porque las cosas que se escribieron antes,  para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras,  tengamos esperanza. (Versión RV60).

Los cristianos con la debida paciencia debemos de consolar y ayudar a los demás, para que unánimes y en una sola voz adoremos y glorifiquemos a Dios. Veamos: Romanos 15:5  y 6. Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes,  a una voz,  glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. (Versión RV60).

Los cristianos para dar gloria a Dios debemos de recibirnos y ayudarnos los unos a los otros, de la misma manera que Cristo nos ha recibido aun siendo pecadores. Veamos: Romanos 15:7.  Por tanto,  recibíos los unos a los otros,  como también Cristo nos recibió,  para gloria de Dios. (Versión RV60).

DIOS BENDIGA AL LECTOR DE ESTE MENSAJE. AMEN.