LOS CRISTIANOS DEBEMOS DE AGRADAR A LOS DEMÁS.
Los cristianos a
diferencia de los paganos, debemos demostrar nuestro amor al prójimo, pensando
y haciendo el bien a los demás y no pensar solo en agradarnos a nosotros mismos
o en lo que es nuestro. Veamos: Romanos 15:2 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en
lo que es bueno, para edificación. (Versión RV60).
Los cristianos maduros
espiritualmente debemos de soportar las flaquezas de los débiles, especialmente
de los recién convertidos para agradarles y ayudarles. Veamos: Romanos 15:1. Así que, los que somos fuertes debemos soportar las
flaquezas de los débiles, y no
agradarnos a nosotros mismos. (Versión RV60).
Nuestro Señor Jesucristo, aun siendo Dios, no
vino al mundo a agradarse a si mismo, sino siempre pensando en hacer el bien a
los demás. Veamos: Romanos 15:3. Porque ni aun Cristo se agradó a sí
mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que
te vituperaban, cayeron sobre mí.
(Versión RV60). Hermano favor de notar que cualquier maldición que usted reciba
por hacer el bien a los demás, Cristo la disuelve y le da a usted una
bendición.
Los cristianos debemos de ser pacientes con los
demás, demostrando siempre nuestra esperanza de salvación, y ayudando a otros
que lo necesitan. Veamos: Romanos 15:4. Porque las cosas que se escribieron
antes, para nuestra enseñanza se
escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. (Versión
RV60).
Los cristianos con la debida paciencia debemos de
consolar y ayudar a los demás, para que unánimes y en una sola voz adoremos y
glorifiquemos a Dios. Veamos: Romanos 15:5 y 6. Pero
el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir
según Cristo Jesús, para que unánimes, a
una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo. (Versión RV60).
Los cristianos para dar gloria a Dios debemos de
recibirnos y ayudarnos los unos a los otros, de la misma manera que Cristo nos
ha recibido aun siendo pecadores. Veamos: Romanos 15:7. Por tanto,
recibíos los unos a los otros,
como también Cristo nos recibió,
para gloria de Dios. (Versión RV60).
DIOS BENDIGA AL
LECTOR DE ESTE MENSAJE. AMEN.
